jueves, 30 de marzo de 2017

Hidrotor, una turbina de agua que aprovecha pequeños saltos de agua


Cuando hablamos de autoconsumo de energía, prácticamente la totalidad de las veces se habla de energía solar fotovoltaica. Y es que en mayor o menor medida, el Sol está en todas partes y los paneles fotovoltaicos son una tecnología que permite su instalación en casi cualquier lugar y que apenas requiere de mantenimiento, al no tener partes móviles.

Sin embargo, la fotovoltaica no es la única opción para generar tu propia energía. El viento y el agua también se pueden aprovechar para generar energía a pequeña escala, a través de lo que se conoce como energía minieólica y energía minihidráulica.

Esta vez os vamos a hablar de la energía minihidráulica, o lo que es lo mismo, el aprovechamiento de pequeños saltos de agua para la generación de electricidad.

La empresa española Hidromotor comercializa la que según ellos es el primer generador micro hidráulico diseñado íntegramente en Asturias. Lo ha hecho con ayuda del Ministerio de Economía y Competitividad a través del programa de ayudas INNPACTO y cofinanciado con FONDOS FEDER.

El sistema en sí no es especialmente innovador, ya que aplica soluciones que se conocen desde hace mucho tiempo. Consiste en un tornillo sin fín o tornillo de arquimedes que aprovecha el relieve y caída de agua para generar electricidad completamente limpia. Dependiendo de las características del entorno y el desarrollo de la ingeniería, puede entregar una potencia constante que puede ir desde los 5 kW hasta los 200 kW.

Por si fuera poco, en caso de que el recurso hídrico sea suficiente, este sistema es capaz de producir electricidad las 24 horas del día, los 7 días de la semana, sin depender de ningún factor externo. Además, su intrusión en el ecosistema fluvial es limitada, y se trata de una turbina que respeta la fauna de los ríos, o como han denominados ellos, fish-friendly.


Fuente | Youtube

Más información en su página web

sábado, 4 de marzo de 2017

Un buen sistema educativo.

"Un buen sistema educativo no es aquel que te enseña conocimientos, es el que te enseña a hacer cosas con lo que has aprendido".

 Daniel Zajfman, presidente del Instituto Weizmann




"Los famosos informes Pisa no valen para nada. Miden la capacidad de los alumnos de responder preguntas, no su habilidad para usar lo que saben de cara al futuro. En Israel el sistema educativo entre los 0 y los 18 años es bastante deficiente. Pero entre los 18 y los 25 años es uno de los mejores del mundo: enseñamos a los alumnos a utilizar sus conocimientos para hacer cosas, en lugar de seguir obligándoles a memorizar", explica. Y recuerda otro ingrediente cultural y social que, según él, hace que Israel se haya convertido en una potencia científica y tecnológica. "Es algo fundamental: el poco respeto de los israelíes a la autoridad. Solo cuando pones en duda lo establecido logras avanzar". 

"La clave no es centrarse en solucionar un problema, en curar el cáncer o encontrar nuevas fuentes de energía; la clave es dar con los científicos más brillantes para dejarles a ellos decidir cuál es el problema y cómo solucionarlo. Les damos todo el tiempo que necesitan, plena libertad y recursos para investigar. Eso es todo. A nosotros nos ha funcionado" 

"Hablamos de 10, 20 o 30 años, lo que sea necesario. Muchas veces se investiga para algo cuya aplicación solo aparecerá décadas después. Avances en química que hicimos hace 30 años se han comenzado a utilizar ahora para tratamientos de cáncer o esclerosis múltiple, en medicamentos que generan millones de dólares en 'royalties' gracias a las cuales podemos seguir investigando. Nuestro trabajo es encontrar soluciones a problemas que ni siquiera sabemos que existen hoy. Ponemos los cimientos para que generaciones futuras puedan levantar el edificio completo".