lunes, 7 de abril de 2025

Científicos de la UCLA descubren una nueva molécula clave en la regeneración capilar. Did UCLA Scientists Just Cure Baldness?



 

UCLA scientists have developed a molecule, PP405, that may reverse hair loss by reactivating dormant follicles. Early trials show promising results, and more testing is underway, with FDA approval still pending.

UCLA genetic scientists are reawakening hibernating follicles.

A UCLA-discovered molecule, PP405, may finally offer real hope for hair regrowth by reawakening dormant follicles, with promising early trial results.

Ancient Egyptians rubbed their bald heads with a mixture of dates, dog’s paw and donkey’s hoof; Celtic cures involved mice in a jar. Native Americans turned to yucca juice. Throughout human history, there have been a number of existential quests: for knowledge, for peace, for riches — and for a cure for baldness.

Hair loss is caused by a multitude of factors, including aging, stress, hormonal imbalances, and poor genetics. Despite medical advances, few remedies have proven effective for more than one in three people, leaving many to experiment with questionable treatments or undergo expensive surgeries. The drugs Rogaine and Propecia have offered glimmers of hope for the follically challenged, but even greater breakthroughs may be on the horizon.

UCLA scientists have now identified a small molecule that, when prompted, can waken long-slumbering but undamaged follicles. The researchers have dubbed the transporting molecule “PP405” (perhaps as a tribute to another headache L.A. residents have to deal with, the 405 freeway).

Could a full head of hair soon be the norm … for everyone?

In scientific terms, the PP405 molecule is isolated and applied to a protein in the follicle stem cells that keeps the cells dormant. This inhibits the protein, and the stem cells are moved to awaken. Lab work on the molecule has been going on for almost a decade. In the first human trials, conducted in 2023, researchers found that application of PP405 as a topical medicine onto the scalp at bedtime for a week produced promising results.

Although cautious with actual data, the UCLA researchers labeled the results “statistically significant.” Most importantly, they believe the treatment will produce full “terminal” hair rather than the peach fuzz variety produced by other contemporary miracle-cure lotions and potions.

The three UCLA scientists behind the breakthrough — William Lowry, professor of molecular, cell and developmental biology; Heather Christofk ’01, professor of biological chemistry; and Michael Jung, distinguished professor of chemistry — are bullish on the potential of the treatment to reverse pattern hair loss, which affects more than half of all men and one-fourth of all women by the age of 50.

“At some point, most men and women suffer from thinning hair, or lose it after chemotherapy, infections or other stressors, and it affects them psychologically,” says Lowry, who, although richly coiffed now, is aware that hair loss is probably in his future.

Next Steps: Trials and Approvals

Or maybe not. “No such product will work for everyone,” he says, “but our first human trials in Orange County have been very encouraging, and there are larger trials with more people to follow.”

Lowry and his team were concerned that the PP405 small molecule might kill all of the follicles, “but we were happy to be wrong about that,” he says. Through UCLA’s Technology Transfer Group, which transforms brilliant research into global market products, the scientists have co-founded a medical development company called Pelage Pharmaceuticals. Backed by Google Ventures, last year the company raised $16.4 million in funding to shepherd further trials and win official clearances.

“FDA approvals always take some time, as they should,” Lowry says. “But it will be worth waiting for.”


viernes, 7 de marzo de 2025

EurekAlert! - Descubren niveles alarmantes de microplásticos en tejido cerebral humano, vinculados a la demencia

 NEWS RELEASE 

Descubren niveles alarmantes de microplásticos en tejido cerebral humano, vinculados a la demencia





El cerebro contiene concentraciones más elevadas de partículas plásticas que otros órganos, con niveles especialmente altos en pacientes con demencia

Peer-Reviewed Publication

GENOMIC PRESS

 

IMAGE: 

A PLASTIC SPOON’S WORTH OF PLASTIC IS INSIDE YOUR BRAIN: “RESEARCH REVEALS THAT HUMAN BRAINS CONTAIN APPROXIMATELY A SPOON'S WORTH OF MICROPLASTICS AND NANOPLASTICS (MNPS), WITH LEVELS 3-5 TIMES HIGHER IN INDIVIDUALS WITH DOCUMENTED DEMENTIA DIAGNOSES. MORE CONCERNING STILL, BRAIN TISSUES SHOWED 7-30 TIMES HIGHER CONCENTRATIONS OF MNPS COMPARED TO OTHER ORGANS LIKE THE LIVER OR KIDNEY."

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CREDIT: DR. NICHOLAS FABIANO, UNIVERSITY OF OTTAWA, CANADA

OTTAWA, Ontario, Canadá, 4 de marzo de 2025 – En un exhaustivo Comentario publicado hoy en Brain Medicine (https://doi.org/10.61373/bm025c.0020), investigadores analizan nuevas evidencias alarmantes sobre la acumulación de microplásticos en el tejido cerebral humano, aportando perspectivas cruciales sobre sus implicaciones sanitarias y estrategias de prevención. Este Comentario examina los hallazgos de un artículo revolucionario publicado en Nature Medicine por Nihart et al. (2025) sobre la bioacumulación de microplásticos en cerebros humanos post mortem (https://doi.org/10.1038/s41591-024-03453-1).

La investigación desvela que el cerebro humano contiene aproximadamente el equivalente a una cucharada de micro y nanoplásticos (MNP), con niveles entre 3 y 5 veces superiores en individuos con diagnóstico documentado de demencia. Más preocupante aún resulta que los tejidos cerebrales mostraron concentraciones entre 7 y 30 veces más elevadas de MNP en comparación con otros órganos como el hígado o el riñón.

"El dramático incremento en las concentraciones de microplásticos cerebrales en tan solo ocho años, desde 2016 hasta 2024, resulta particularmente alarmante", señala el Dr. Nicholas Fabiano del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Ottawa, autor principal del Comentario. "Este aumento refleja el incremento exponencial que estamos observando en los niveles de microplásticos ambientales".

Especialmente preocupantes son las partículas inferiores a 200 nanómetros, compuestas predominantemente por polietileno, que muestran una notable deposición en las paredes cerebrovasculares y células inmunitarias. Este tamaño les permite potencialmente atravesar la barrera hematoencefálica, planteando interrogantes sobre su papel en las afecciones neurológicas.

El Comentario destaca estrategias prácticas para reducir la exposición, señalando que el simple cambio del agua embotellada al agua filtrada del grifo podría reducir la ingesta de microplásticos de 90.000 a 4.000 partículas por año. "El agua embotellada por sí sola puede exponer a las personas a casi tantas partículas de microplásticos anualmente como todas las fuentes ingeridas e inhaladas combinadas", afirma el Dr. Brandon Luu, Residente de Medicina Interna en la Universidad de Toronto. "Cambiar al agua del grifo podría reducir esta exposición en casi un 90%, convirtiéndola en una de las formas más sencillas de disminuir la ingesta de microplásticos". Otras fuentes significativas incluyen las bolsitas de té de plástico, que pueden liberar millones de partículas micro y nanométricas por sesión de preparación.

También destaca que la forma en que calentamos y almacenamos los alimentos es relevante. "Calentar alimentos en recipientes de plástico, especialmente en el microondas, puede liberar cantidades sustanciales de microplásticos y nanoplásticos", explica. "Evitar el almacenamiento de alimentos en plástico y utilizar alternativas de vidrio o acero inoxidable es un paso pequeño pero significativo para limitar la exposición. Si bien estos cambios tienen sentido, aún necesitamos investigación para confirmar si la reducción de la ingesta conduce a una menor acumulación en los tejidos humanos".

El equipo de investigación también explora posibles vías de eliminación, incluyendo evidencia de que la sudoración podría ayudar a eliminar ciertos compuestos derivados del plástico del organismo. Sin embargo, el Dr. David Puder, presentador del podcast Psychiatry & Psychotherapy, advierte: "Necesitamos más investigación para comprender los microplásticos, en lugar de permitir que nuestros cerebros se envuelvan en ellos, ya que esto podría ser una de las mayores tormentas ambientales que la mayoría de la gente nunca vio venir".

El comentario hace un llamamiento a prioridades urgentes de investigación, incluyendo el establecimiento de límites claros de exposición y la evaluación de las consecuencias a largo plazo de la acumulación de microplásticos para la salud. Los autores enfatizan la necesidad de estudios humanos a gran escala para determinar las relaciones dosis-respuesta entre la exposición a microplásticos y los resultados crónicos en la salud.

El artículo de Comentario, "Eliminación de microplásticos en humanos: ¿qué nos dice la evidencia?", está disponible en línea desde el 4 de marzo de 2025 en Brain Medicine (Genomic Press) y es de libre acceso en https://doi.org/10.61373/bm025c.0020.

Sobre Brain MedicineBrain Medicine (ISSN: 2997-2639) es una revista de investigación médica de alta calidad publicada por Genomic Press, Nueva York. Brain Medicine es un nuevo espacio para la vía interdisciplinaria desde la innovación en neurociencia fundamental hasta las iniciativas traslacionales en medicina cerebral. El alcance de la revista incluye la ciencia subyacente, las causas, los resultados, los tratamientos y el impacto social de los trastornos cerebrales en todas las disciplinas clínicas y su interfaz.


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domingo, 26 de mayo de 2024

El ocio de calidad es fundamental: mejora nuestra salud física y mental

 A todos nos encanta disfrutar del tiempo libre, y a nadie se le escapa que participar en actividades de ocio repercute positivamente en nuestro bienestar y en nuestro estado de ánimo. Pero ¿somos realmente conscientes de todos los beneficios que conlleva gozar de un tiempo de ocio de calidad sobre la salud física y mental a corto, medio y largo plazo?

Existen multitud de estudios epidemiológicos, desde diferentes perspectivas (sociológica, económica y psicológica) y en diferentes países, que correlacionan el tiempo y las actividades de ocio con mayores niveles de salud física y bienestar psicológico.


¿Es lo mismo la cantidad que la calidad del tiempo libre?

Si bien es cierto que los estudios de los que estábamos hablando se han llevado a cabo en países como Estados Unidos, China, Turquía, Corea del Sur o Japón –y, por lo tanto, en diferentes culturas–, debemos tener en cuenta que todos ellos corresponden a contextos en los que las personas trabajan jornadas laborales extensas o muy extensas.


Por eso muchos autores han utilizado el número de horas de tiempo libre –horas no laborales– como medida objetiva de ocio. Y han relacionado esta proporción de tiempo con variables vinculadas a la felicidad y la calidad de vida.En principio, la mayoría de los estudios apuntan a que no es tan importante la cantidad de horas de tiempo libre como la calidad y la satisfacción percibida del uso y disfrute que se hace de este tiempo. Eso sí, cuando se trata de vacaciones, la duración de los periodos de descanso parece ser un factor clave para nuestra salud física a largo plazo.


¿Cualquier actividad de ocio tiene el mismo impacto?

Más allá de los numerosos artículos que relacionan los beneficios del deporte y el ejercicio físico sobre la salud y el bienestar de las personas, hay otras actividades que le sientan bien a nuestro cuerpo y nuestra mente.

Sin ir más lejos, un estudio reciente realizado en una muestra de más de 10.000 personas observó que las actividades de ocio que tenían un mayor impacto sobre la satisfacción y el sentimiento de felicidad de las personas eran viajar, participar en actividades culturales (como escribir, pintar, hacer fotografías o tocar un instrumento) y asistir a actividades sociales. En cambio, mirar deportes y actividades pasivas como la televisión, así como navegar por internet, impactaron de forma negativa en este bienestar.

Que las vacaciones sean largas y repartidas en varios períodos a lo largo del año (en lugar de concentradas) también es positivo. De hecho, se ha observado que las personas que disfrutan de períodos vacacionales más largos y más a menudo corren menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Además, multitud de investigaciones avalan que irnos de vacaciones también aumenta de forma clara nuestros niveles de felicidad y bienestar emocional, observándose una disminución de síntomas depresivos y ansiosos.


Curiosamente, se ha observado también que estos efectos positivos sobre el estado de ánimo de los trabajadores aparecen hasta cuatro semanas antes del inicio del periodo vacacional. Es decir, que las mejoras sobre el bienestar emocional comienzan desde que empezamos a planificar y anticipar nuestras vacaciones.

Museos y teatro entre semana

¿Entonces tenemos que esperar a los periodos vacacionales para poder disfrutar de los efectos positivos del tiempo libre? No, en absoluto. Otros estudios realizados con diferentes muestras de sujetos han mostrado los importantes beneficios para nuestro bienestar del tiempo de ocio entre semana, que se compone, principalmente, de la participación en actividades culturales y artísticas, como ir al teatro, a conciertos, visitar museos, etc. Es decir, actividades de ocio activo, no pasivo.


Menos estrés y más interacción social

Uno de los comunes denominadores que aparecen en la mayoría de los artículos científicos es el impacto positivo que tiene el tiempo de ocio sobre la reducción del estrés. Parece importante tener en cuenta este dato, cuando varios estudios  han mostrado que el 41 % de los empleados adultos señalan que normalmente se sienten estresados en su lugar de trabajo.

Otro de los factores a los que apuntan muchos autores para explicar los beneficios de las actividades de ocio sobre la salud y el bienestar es que, en muchos casos, implican la interacción y participación social con otras personas o grupos de personas. Desde el campo de la psicología, se considera el soporte social como uno de los principales factores protectores para la salud física y mental. Por el contrario, el sentimiento de soledad parece ser uno de los principales factores de riesgo para nuestro bienestar e incluso de muerte prematura.

Otro factor clave determinante en esta ecuación es la motivación intrínseca. Las conductas intrínsecamente motivadas son aquellas que las personas realizamos por el mero placer y la satisfacción de hacerlas, que no persiguen ninguna consecuencia externa, dado que la conducta en sí misma es el propio objetivo. Cuando las personas nos movemos por motivación intrínseca, aumentan claramente los niveles de bienestar emocional y psicológico, cubriendo, además, muchas de las necesidades psicológicas básicas como son la autonomía, la competencia y la afinidad, entre otras.

Finalmente, varios estudios indican que la percepción de una vida con sentido y propósito se correlaciona positivamente con una mejor salud física y mental, con una mayor participación social y también con una mayor longevidad. En este sentido, aquellas actividades de ocio que resuenan con nuestros valores o nuestras creencias estarían alimentando la percepción de una vida con sentido y contribuyendo a aumentar la esperanza de vida.


El ocio como derecho

Tomarnos unas vacaciones o, sencillamente, disfrutar de tiempo libre en días laborables puede reducir de forma clara el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y la muerte prematura que suelen llevar asociada. Pero también los beneficios psicológicos del tiempo de ocio tienen un impacto en nuestra esperanza de vida.

Vistos los múltiples beneficios a nivel de salud física y mental de los espacios y tiempos de ocio, deberíamos empezar a considerar que disfrutar de ocio de calidad debe ser un derecho y no un privilegio. Por lo tanto, debería estar al alcance de todas las personas, sobre todos de los colectivos más vulnerables, que son los que más claramente pueden verse beneficiados.

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Cláusula de Divulgación

Anna Carballo Márquez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.


Fuente: https://theconversation.com/el-ocio-de-calidad-le-sienta-bien-a-nuestra-salud-fisica-y-mental-216669